Why TAME sucks!

En esta parte fue donde tuve problemas con TAME, quienes sin brindar ninguna explicación decidieron cancelar el vuelo de ese día.

Éramos 15 personas las que debíamos abordar en Quito. Las encargadas de TAME dijeron que no íbamos a tener problemas, pues ya tenían solucionado el problema con la ayuda de LATAM quienes también tenían un vuelo ese mismo día que salía a las 13h00 desde Guayaquil. TAME nos llevaría de Quito a Guayaquil en un vuelo de ellos para poder abordar el vuelo de LATAM a galápagos. Con esa información todos nos sentimos tranquilos de que el problema se solucionara sin mayor inconveniente.

Ya en Guayaquil el problema que se suponía que estaba solucionado, se agravó. Al parecer ellos no tenían conocimiento de que debíamos ir a un vuelo de LATAM y una vez más teníamos que esperar la buena voluntad de la aerolínea que sin razón aparente, decidió cancelar el vuelo de ese día. Después de unos momentos nos dijeron que esta vez si habían arreglado con LATAM y que tomarían los datos de todos para el registro.

La siguiente sorpresa fue que mientras esperábamos que nos tomen los datos, la persona que estaba primera en la fila justo en frente de nosotros, ha decidido hacerse pasar por una agente de viajes para favorecer a sus nuevos «amigos» que conoció en el avión y que estaban al final de la fila. Eso en realidad no hubiese sido problema si no fuese que a ella le habían dicho que sólo habían 9 puestos en el avión. De esto nos enteramos cuando el personal de TAME había enviado el registro a LATAM y nos decían a nosotros que no había manera de ir a Galápagos ese día. La solución de ellos era que las 6 personas que quedábamos fuera esperemos al siguiente vuelo que saldría en dos días.

A partir de eso tuvimos que pelear, reclamar y molestar hasta que solucionen la situación, hacer que entiendan que llegar dos días después a Galápagos no era opción, que los hoteles y toures ya estaban pagados (lo cual era mentira) pero lo más importante era que quitar 2 días a un viaje de 6 días no podría ser compensado de ninguna manera. Después de varios minutos de reclamos, LATAM accedió a darnos los últimos puestos que SI tenían disponibles pero no querían ceder. Lo importante era que ya estábamos en el avión, que nuestro viaje no se arruinaría, y que el destino se encargaría de la mentirosa que casi nos deja sin puestos en el avión.

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